La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Sobre Mª José Bosch

Mi historia con la radio comenzó en Barcelona, una madrugada de 1991, con un programa llamado,  La Matinada ( La Madrugada) en Onda Cero Cataluña. Quizá un presagio de que sería, en ese espacio que el día no puede ofrecer, el lugar donde desarrollaría, una parte importante de mi trabajo en este fascinante medio. La noche, sin duda, representa un espacio mágico y misterioso; doce años haciendo radio de madrugada, me permite asegurarlo.

A comienzos de la temporada del 92, me incorporé a una novísima Onda Rambla. Tres años en los que aprendí aspectos fundamentales para trabajar en la radio e indispensables para todo aquel  que pretenda, seriamente,  hacer carrera en ella: horarios imposibles, trabajo infatigable y buena capacidad para regenerar ilusiones. Una emisora en la que toque todos los palos: producción, presentación, unidades móviles, guiones…Punto de Encuentro, el programa que dirigí y presenté durante las Olimpiadas de Barcelona 92, fue una excelente oportunidad para ser testigo privilegiado, de unos emocionantes días para la historia. Protagonistas Cataluña, durante el verano de 1994,  fue mi último trabajo en Onda Rambla. Una emisora que me ofrecio la oportunidad de aprender, durate algo más de tres años, los aspectos más basicos de este oficio. Fue una verdadera escuela para mi.

Pocos días después, comencé un nuevo proyecto en COPE Barcelona, emisora de la que guardo parte, de mis mejores recuerdos en la radio. El magazine,  Mujer tenias que ser, tres veranos de viajes a Madrid para presentar La Tarde de COPE y La Mañana en Barcelona, fueron programas de un marcado carácter social, desde los que se promovieron diferentes acciones solidarias,  que me descubrieron el poderoso papel de la radio,  puesta al servicio público. Recuerdo de manera especial,  la última de las tres campaña de Reyes que realizamos en COPE Barcelona: Una joguina per a un somriura”. En ella se recogieron más de 150.000 juguetes destinados a 55.000 niños, representados por más de 150 asociaciones, que solicitaron, previamente,  los regalos al programa. Una campaña personalizada que siempre agradeceremos a los  casi 800 voluntarios que se ocuparon de recoger y distribuir miles de ilusiones. ¡Qué Navidades! Y que fortuna contar con aquel equipo de entusiastas profesionales,  que dedicaron sus fiestas a miles de niños que no conocían. Campañas como la celebrada en El Gran Casino de Barcelona, que reunió a 500 personas en una cena a favor de la Asociación Española contra el Cáncer, las dos toneladas de medicamentos y material escolar que enviamos a Camagúey (Cuba) o Sueños de Navidad, representaron algunas,  de las muchas manifestaciones de autentica solidaridad que he tenido la oportunidad de vivir en la radio a través,  de la ejemplar y, en tantos casos, sorprendente, respuesta de sus oyentes.

El ínicio de La Noche, sin duda, el proyecto que más ha marcado, hasta el momento, mi carrera profesional, llegó en Mayo de 1997.  La Cadena COPE quería poner en marcha un programa de corte intimista, basado, exclusivamente, en llamadas de los oyentes y tuve la fortuna de que la Dirección pensara en mí. Y de pronto, literalmente, de un día para otro, me escuche haciendo radio en el terreno de las vulnerabilidades.  El enamorado enloquece cuando la gran mayoría duerme. Los contratiempos sobre la almohada se magnifican; Cualquier persona que haya estado enferma sabe lo larga que se puede hacer una noche.  Y en ello, tristemente, radicaba el éxito del programa; en la parte más oscura de unas horas mágicas, en las que la fantasía – tantas veces traicionera - arrebata el lugar a la realidad.

Durante cinco años tuve la oportunidad de escuchar a decenas de vidas que, cada madrugada, descolgaban sus emociones desbordadas a través de un teléfono. Oyentes que, en las circunstancias vitales más insospechadas, marcaban un número de teléfono, con la necesidad de aliviar sus angustias hablando con alguien a quien no conocían y frente a miles de miles de personas que escuchaban el programa, sorprendidos ante los «vómitos» emocionales a los que estaban asistiendo. Llamadas que en alguna ocasion, salvaron la vida de quienes las realizaban. Historias que, al finalizar el programa, guardábamos, estremecidos, bajo el cojín de nuestros sueños. Su emisión entre 1997 y 2002, gozó de una considerable audiencia como segundo programa más escuchado en España, alcanzando 345.000 oyentes, según fuentes de E.G.M.

En la temporada 2002, decidí dar un giro profesional y comenzar otros proyectos. Con el apoyo de COPE inicie un programa que se situaba en el extremo opuesto de La Noche, para el que encontré un nombre que resumía su verdadero objetivo: Busco a alguien. Aunque diferente en su estructura, ritmo y contenido del anterior programa, era, sin duda, una consecuencia de La Noche. Principalmente, porque  un elevado porcentaje de llamadas provenían de oyentes que decían sentirse solos o necesitados de ampliar su red social. Busco a alguien,  fomentaba las relaciones humanas y tenía un doble objetivo; poner en contacto a personas con inquietudes, aficiones o intereses comunes e interrelacionar la radio e Internet. El resultado fue una temporada de radio que reunió, en diferentes grupos de amistad,  a miles de personas en toda España,  a lo largo de un año, que culminó con la organización del primer Camino de Santiago , iniciativa que conto con dos ediciones más, en las que participaron alrededor de 150 oyentes.

Durante aquel año, inicie la aventura de escribir, por encargo de la editorial Plaza y Janes, un libro de memorias sobre la vida de la cantante María Jiménez con el título Calla Canalla. Fue mi primera experiencia al otro lado del libro y una curiosa experiencia con la furia rubia, que representó un éxito de ventas desde su primer día en las librerías. El hecho de que, su publicacion,  coincidiera con una tremenda batalla campal en las televisiones, entre la  temperamental cantante y su entonces marido,  y no menos vehemente, Pepe Sancho, sin duda, colaboró de manera  considerable en ello.

En 2003, La Luna en COPE, regresé al formato de magazín. Un programa premiado con la Antena de Plata en 2005 por la Asociación de profesionales de Radio y Televisión. Durante la temporada 2004, Popula TV,  me ofrecio la oportunidada de presentar y dirigir, una idea en la que tenia especial interés. Era un programa especializado en psicología y psiquiatría,  Al otro lado del viento.  En la misma Cadena, un año más tarde, dirigí y presenté Te puede pasar a ti, un programa de superación personal en el que descubrimos la fuerza de seres extraordinarios que supieron vencer, en algún momento de su vida, obstáculos y adversidades aparentemente insalvables. Una conmovedora demostración de que la fuerza de voluntad, el coraje y el optimismo, nos permite viajar al mágico, mundo de los sueños. Recibió el premio al Mejor Programa de Valores por el Foro del Espectador. En la temporada de 2006, Mi vida por ti, un programa en formato de reportaje, representó la oportunidad de conocer y divulgar la importante labor social que, de manera silenciosa, realizan tantos hombres y mujeres de una iglesia, verdaderamente, al servicio de los necesitados. Aquello fue una autentica leccion de vida, que, al menos en parte, he conseguido no olvidar. Fue premiado por el Foro del Espectador, como Mejor Programa Solidario. Los tres programasrepresentarón para mi, una enriquecedora experiencia,  tanto profesional,  como personal.

La actual temporada 2009-10, está representando uno de los cambios profesionales mas importante en mi trayectoria personal de los últimos años; he cambiado la madrugada por la sobremesa y COPE por el Grupo Intereconomia. En julio, coincidiendo con el final de temporada,  me despedí de los oyentes de La luna  y el pasado cinco de octubre, salude a los oyentes de El color de la tarde en La Inter.   Guardo entrañables recuerdos de COPE, donde he aprendido, por ensayo y error,  todo lo que de este complejo medio, conozco. Allí viví momentos inolvidables y algún otro que ya he olvidado…  Todo empieza y termina…. y,  para ser sincera,  desde hace tiempo, necesitaba iniciar nuevas aventuras radiofónicas. Por ello,  me siento feliz  en este nuevo proyecto. Formar parte de un nuevo proyecto es fascinante en términos generales. Y este, lo es en particular. No solo representa comenzar un nuevo programa,  si no,  formar parte de la creación de un nuevo medio de comunicación. Hacerlo con el respaldo del Grupo Intereconomía es una garantía profesional, sentir el respaldo y el estimulo de sus responsables, ha conseguido hacerme sentir en casa. ¡ Os espero en La Inter ¡