Nostalgia…
Entré, como siempre lo hacía, por el callejón que desemboca en la plaza de los arcos. Miré a la izquierda y un golpe de emocion, aparentemente inexplicable, se apodero de mi . La bóveda que asoma a la plaza, me pareció un espacio mudo, huérfano. Como un quejido de ayeres. Una sensación extraña me atrapó de golpe, y la memoria comenzó a desandar los vericuetos del recuerdo. Volé con la imaginación a lejanas tardes del pasado cuando, el empedrado de aquel lugar, fue la alfombra por donde desfilaron nuestros sueños. Las piedras que protagonizaron aquel lugar alborozado ayer, melancólico, hoy, adquirieron vida propia. Le vi . Estaba allí, con su sonrisa amplia, su voz pausada y su mano extendida. Una lágrima de tiempo se me enquistó en la cara. Sentí un vacío que me miro de reojo. Reconocí al forastero, era la nostalgia.
Recordar y revivir los hechos pasados suele constituirse en la fuente principal de tristeza y sufrimiento en el hombre. No podemos retroceder ni un instante en el tiempo. Todo lo acaecido hasta este momento ya es un hecho consumado, imposible de ser alterado ni una milésima de segundo: “Las furias de tu corazón nada podrá hacer para que lo que ya sucedió no hubiera sucedido” , escribe con acierto, Ignacio Larrañaga en su libro, El arte de ser feliz
Duele en ocasiones mirar hacia atrás. El Genesis nos invita a no retroceder la mirada: El ángel dijo a Lot y a su familia “Escapa, por tu vida. No mires atrás, ni te detengas en toda la llanura…” Pero su mujer “miro atrás y se convirtió en una estatua de sal” ( Gén. 19, 17.26)
La tristeza puede prolongarse para devenir un humor triste que se alimenta de nuevas oleadas de otras emociones tristes. Cuando la persona que experimenta la tristeza vuelve a pensar en la perdida que ha sufrido. Una tristeza provocada por el recuerdo de la felicidad pasada es nostalgia, del griego nostos, regreso, y algos, dolor. Aferrarse al pasado no deja tiempo de ocuparse del presente
Cuan presto se va el placer,
como, después de acordado,
da dolor;
Cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.
Jorge Manrique
Coplas a la muerte de su padre
El ser humano en mayor o menos medida tiene cierta una tendencia a la evocación y al recuerdo. Propensión a un estado de ánimo pesaroso y negativo que se alimenta de sentimientos de amargura, desilusión, suspicacia o tristeza.
Quien no ha sufrido momentos de nostalgia por querer regresar a etapas que marcaron de manera especial nuestras vidas y nos dieron grandes alegría y felicidad. Algunos padecen de nostalgias por volver a vivir las etapas de niño, otros por sentir el amor de adolescencia, al recordar al amor ausente, su distancia, hasta fantasear en nostalgia lo que jamás pudo ser. Basta una imagen, un sonido, un objeto, un aroma, un solo encuentro, para regresar al pasado, aquellos tiempos en que tal vez, quedaron pendientes muchos sueños, sentimientos no expresados, que sentimos dormidos y añoran regresar. La nostalgia lleva aparejado un deseo de regresar a un ayer que puede estar próximo o perdido en la lejanía de los años vividos. Sin embargo, resulta curioso comprobar cómo el tiempo es capaz de trastocar el recuerdo. La vida, al final, no es lo que verdaderamente ha sido, sino como la recuerdamos, escribio el siempre admirado, García Márquez, en sus memorias , Vivir para contarlo.
Quiza, sea asi. Eso daria explicacion a muchas cosas. Creo…
Para leer:
Nuestra incierta vida normal , Luis Rojas Marcos, Punto de lectura.
El arte de ser feliz: Orientaciones practicas para recuperar la paz inerior, el sentido de la vida y la alegria de vivir, Ignacio Larrañaga, librosLibres.


Compraré los libros que recomiendas. Ah! y por supuesto, el tuyo tambien. Lo que esta colgado en el blog, me ha gustado mucho.
Un abrazo,
Montse
Hola Montse, otro lbro muy bueno es Adios depresion del Catedratico de Psiquiatría Enrique Rojas. Habla de la depresion, pero la nostalgia, la melancolia, esta muy relacionado con la depresion. A mi me resulto muy interesante. Espero que te te pueda ayudar.
Un saludo a todos
Yo recomiendo aceptarse. Acepatar la nostalgia. Yo siempre he sido una persona muy melancolica, y , eso, es parte de mi caracter, de mi modo de ver la vida, no encuentro necesario luchar contra ella.Soy asi y me acepto. Es necesario aceptarlas cosas.
Un saludo
Todo, digo yo, Alex, dependerá de la forma en la que, la nostalgia, afecte a tu vida. Como ha explicado Laura, la temida depresion suele flotar sobre estados de profunda melancolia… En ocasiones, es necesario valorar, con la mayor objetividad posible, las consecuencias que para nuestra vida tiene, “ser como somos”. A veces, se hace imprescindible vencer la tozudez y,a la vista de los resultados, “dejar de ser como somos”.
Un saludo,
María josé.
Gracias Montse. Espero que lo encuentres interesante. Ya me comentaras.
Un saludo,
María josé.
Pues, en mi opinión el pasado solo debería ser evocado para enriquecer al presente , es decir, es cierto que no podemos evitar sentir melancolía o nostálgia al pensar en ello o recordar aquellos momentos que, o bien nos dejaron conmocionados, o bien nos hicieron sentir bien de narices, pero el presente es lo que cuenta, porque es perpétuo e inevitable. No creo en “cualquier tiempo pasado fué mejor” , soy más de “hola, esto es aquí, esto es ahora” y necesito el movimiento perpétuo de “evoluciona o muere” De todos modos, hecho de menos jugar al escondite o ir de acampada, joder…que tiempos ¿no?
¡Saludos a todos!
Eso es, Mario.Que mania tiene todo el mundo en mirar hacia atras, nunca lo he entendido. Por muy buenos recuerdos que nos haya dejado el pasdo, lo importante es vivir intensamente, buscando momentos que recordar un futuro. Sienpre es igual.
Esta muy bien este blog y la gente que participa en el.
Felicidades a la autora y un saludo a todos.Hasta pronto.
Rosa
Nos vemos el día de la presentación. Te deseo mucho éxito.
Gustavo .·.
Queridísimo Gustavo, ¡ que agradable sorpresa !. Ángeles me dijo que habló contigo el otro día, imagino que te dio la dirección del blog. A ver si hay suerte y te dejas caer por aquí, más de uno agradeceremos tus interesantes reflexiones. Te llamo este fin de semana para el asunto de la presentación. Qué bien que puedas asistir !!!.
Mil besos,
María José.
Soy de tu opinión, Rosa. La mirada, siempre hacia delante. Siempre he creído que “lo mejor, está por venir”. Una frase que ha popularizado tele 5… ja,ja,ja…
Gracias por tus palabras, y espero leerte a partir de ahora.
Un saludo,
Hola Mª José, soy una oyente tuya desde que hacías el programa La noche. Ya que este post, habla de nostalgia, te diré que yo la tuve durante muchos años cuando ponía la radio por la noche y no estabas. Enrique Campo lo hacía my bien, pero para mí, y me consta que, para muchos otros, tu programa, era más que un espacio de radio. Después volviste a un programa nocturno, pero ya nada tenía que ver. El caso es que sigo escuchándote, aunque, no con la asiduidad con la que lo hacía entonces. No es lo mismo la rutina de lunes a viernes, que el fin de semana. Pero te escucho como demuestra el hecho de que hoy he visto en el faceboock de tu programa que has publicado un libro. Te felicito y te deseo mucha suerte con é.l
Pues organizamos una acampada, Mario. Hace años que no lo hago. Si os animais, la montamos
Acabo de inagurar un nuevo blog. No tiene demasiado que ver con este (bueno, realmente nada) pero quizá a alguien le apetezca visitarlo. Dejo el enlace a continuación, espero que no te importe María José. ¡Un beso!
http://nuestravidascomodoppelganger.wordpress.com/
(PD:Si aparece alguien por ahí no olvidéis dejar algún comentario para dar fé de vuestras opiniones al respecto del mismo, oh, y os recomiendo también echarle un vistazo a la sección lateral derecha “sobre el autor” ¡Saludos a todas y todos!)
Visitaré tu blog, Mario.
Ayer eras como una mandarina, el color naranja te sentaba bien y olias a azahar.
Caminamos por encima de las compuertas de la presa de un pantano, la carretera nacional se convirtio en gravilla al salir por un cruce, el coche hizo el resto, cruzando las montañas, hasta llegar a la presa. Era un mastodonte de hormigon entre dos montañas, la sequia, lo mostraba en todo su esplendor con sus imponentes desagües y con la extraña puerta que conducia a su laberinto interior. >>El mundo de dentro sera totalmente diferente al de fuera, con criaturas extrañas que viven alli a solas en la oscuridad, entre ruidos de fantasmas metalicos, hasta que entre algun operario que acechar<<. Nosotros, como hormigas desde un satelite artificial, andabamos sin nada mas que hacer que probarnos. Jugabamos a ver si estabamos destinados, te tapaste los ojos con una venda negra que colgaba por detras de tu pelo. Tu pelo solo bailaba. Yo me quede quieto al final. Tu andabas hacia mi para ver si me encontrabas. Yo cerraba los ojos y no podia decir nada. Yo los abria un poquito para moverme en la direccion que venias. Me encontraste. Un paso antes de toparte conmigo ya sonreias. Luego me abrazaste.
-Has hecho trampa- susurraste
Yo me rei y no te devolvi el abrazo. Y eso te dio rabia, y a la vez ansiedad, y no podias conseguir lo que querias si no estaba escrito en alguna profecia.
Bajaste los brazos, y me miraste.
-Tal vez nos veamos en otro momento,- dijiste - o en otro mundo que no sea tan raro como este y si que podamos bailar sobre la presa de cualquier pantano perdido.
Subiste a la barandilla que separaba la presa del aire y del agua y saliste volando.
Yo me quede de pie cubierto del color azul de los amaneceres polares.
Hoy ya no eres como una mandarina.
Hoy no hay nadie
Mirar hacia atras, NUNCA. Ni siquiera para coger impulso. Hacia adelante, siempre hacia adelante
Muchas Gracias amiga por este lindo post …
Ahora pasa por encima de mi un gran Chubasco, pero pronto saldra el sol de nuevo, con arco iris y todo
La tristeza es aquel sentimiento donde vive la melancolía, el ahogo, la pesadumbre, las inseguridades interiores… todo aquello que escapó de la caja de Pandora (salvándose en su interior la esperanza).
Puedes ser una persona alegre y positiva, pero cuando la tristeza hace mella en tu interior, no hay palabras ni gestos que puedan saciarte, es como la agonía de estar muriendo de sed mientras rozas con la yema de los dedos un cuenco de agua que sabes que nunca alcanzarás.