La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

La capacidad de cambiar

 

Y llegó el día en que el riesgo que corría por permanecer
dentro del capullo era más doloroso que el que corría por florecer.

 

Anaïs

 


Creative Commons License photo credit: Carlosphotostudio

 

 

 

 

 

 

 

 Cambiar a veces se nos antoja difícil, otras nos asusta o nos parece que no merece la pena, pero vivir supone ante todo saber fluir con los acontecimientos encauzando los cambios hacia nuestras metas.

 

¿Es posible cambiar? En algunos momentos las personas anhelamos dar un giro a nuestra vida, renovarnos en algún aspecto, dejar de hacer las mismas cosas de siempre, esas, que ya hemos comprobado que no funcionan, … Sin embargo, solo cuando esta necesidad es lo bastante intensa impulsa a movilizarse en algún sentido. Quizá, sea eso que llaman, tocar fondo.

 

Querer cambiar no garantiza que se produzca el cambio real, pues muchos frenos y obstáculos pueden truncar ese deseo. Lo peor se encuentra, justo, al inicio del camino. Por ese motivo, tantas ansias de cambio se truncan en los primeros pasos. Pero el mayor freno para lograr el anhelado y temido cambio es ni siquiera intentarlo. No hay duda.

 

 

La resistencia al cambio es algo que conocen bien los psicólogos. Sin embargo, precisamente, la psicología se funda en la capacidad de cambiar de las personas. No a través de herramientas externas, como los fármacos, la medicina, o la intervención de un especialista, sino recurriendo a las aptitudes que posee cada uno.

 

 

 

Tenemos una capacidad mucho más amplia de lo que pensamos para modificar nuestra realidad, producir cambios importantes en nuestra vida, dejar de repetir patrones de conducta eternos, en definitiva, aproximarnos a una vida, mucho más acorde con nuestros verdaderos sueños.  

 

 

El cambio no es solo posible, sino inevitable. Nuestra identidad es dinámica. Si miramos alrededor, veremos que se trata de una variable que nos acompaña toda la vida.

 

 

 

     Si haces lo que siempre has hecho.

     Obtendrás lo que siempre has obtenido.

                                

Anónimo

 

 

 

En realidad, es tan simple como tener en cuenta esta vieja máxima. Deseamos cambiar, sentirnos distintos, resolver una situación, conseguir nuestros sueños, pero seguimos haciendo exactamente lo mismo que ayer, hace un mes, un año, ó quizá ya veinte… Es decir, lo que se ha comprobado una y mil veces, que no funciona.

En ocasiones nos decimos a nosotros mismos que estamos decididos a cambiar muchas y muy grandes cosas. En terminos generales, esa sobrevaloracion de nuestras capacidades, no suele dar muy buen resultado. No es necesario comenzar intentando batir un record. Todo lleva su tiempo.

 

Un pequeño cambio en ocasiones puede tener un efecto expansivo y producir cambios cada vez mayores. No se trata de magia. Es un principio que se halla presente en cualquier sistema vivo: al cambiar una pieza se produce una reacción en cadena que involucra a las restantes. Es fácil reconocer este hecho en cuando modificamos algún aspecto de nuestra persona, nuestros pensamientos y en consecuencia nuestros pensamientos también varían.

 

 

Para que un cambio se instaure también es necesario cuidarlo y mantenerlo. Al principio es como un pequeño brote y cualquier ráfaga de viento puede quebrarlo o dominarlo para devolverle a la inercia. Es un momento que exige mucho interes y perseverancia.

 

 

La otra noche, un amigo muy querido, me decía,  como conclusión a un acontecimiento de su vida: ¡Que mala suerte ser como soy!. Y creo que no es la unica persona que tiene esa percepscion de su vida. En mi opinion,  no creo que sea una cuestión de suerte. Tengo la impresión de que está más relacionado con nuestra voluntad. Con nuestro grado de conciencia . Fundamentalmente, con el tipo de compromiso que establezcamos con nuestros sueños. A partir de ahí, solo es cuestión de esfuerzo. Solo eso.

 

 

 

A veces, después de recorrer el largo y penoso camino que conduce al cambio, un día, la vida, decide besarte en los labios. Y ese día, sabes que ha valido la pena el esfuerzo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Datos del artículo

Fecha
8 de Mayo de 2009

Autor
María José Bosch

Palabras clave

12 comentarios a “La capacidad de cambiar”

    Marina Almadén dice:

    Maravilloso…

    Me ha encantado leerlo…

    Eres Genial Maria José, la lectura se hace tan amena , tan corta, sin embargo el mensaje permanece fijado a la memoria,,, como lo haces?

    Gracias, buenas noches

    Marina

    Ines dice:

    Mañana empiezo. Los lunes son un buen dia, ¿no?. Gracias por escribir cosas tan estimulantes.

    Un abrazo

    Ines

    Mario dice:

    Me gusta la reflexión. Es decir, está claro, para hacer hay que hacer, y no pensar en hacer ¿no? Es cierto, la verdad es que las cosas no se puede conseguir de un día para otro y la ambición o el exceso de pretensión, además de ser ejercicios de ego bastante evidentes, también son ejemplos claros de lo mucho que nos podemos llegar a desconocer. Por eso, y como dices, muchos comienzos para el siguiente paso, para el cambio, resultan frustrados por la inconsisténcia de una falsa voluntad para el mismo, en mi opinión deberíamos entrar poco a poco en el asunto sin esperar el resultado porque ¿qué es más divertido jugar o ganar?

    Me ha gustado tu señor blog, me vendré a vivir un tiempo, con tu permiso.

    Un besazo, talentosa, que además de escribir bien, pensar bien, y hablar bien, cocina usted las lubinas al horno más que bien.

    (Mario)

    Laura dice:

    A mi tambien me ha gustado, Mª José. . Yo creo que si, Mario, como tu dices: “hay que hacer en lugar de pensar en hacer”. Pero no es facil la mayoria de nosotros nos pasamos la vida pensando en lo que haremos… Si yo hubiero hecho la mitad o, incluso, la cuarta parte de las cosas que durante mi vida he pensado Hacer, mi vida, ahora, seria mucho mejor. Tendre en cuenta tu reflexión, Mario.

    Un saludo a todos

    Mario dice:

    Laura, la verdad es que suelo pensar más que actuar, en realidad no suelo predicar con el ejemplo, pero, cuando lo he llevado a cabo, al final es lo que más me ha surgido efecto. De todos modos no creo que ahora fuese mucho mejor si hubieses hecho lo que pensaste hacer,no hay máquinas del tiempo ni segundas oportunidades, lo que sucedió, sucedió y no hay más tu tía ¿no? Siempre nos queda tirar para adelante, es más, es lo único que se puede hacer, nunca se sabe lo que se puede llegar a encontrar uno en una esquina hasta que camina hasta ella.

    Un saludo y mujer, no te castigues mucho (nada) ¿vale?

    Mario

    María José Bosch dice:

    Mario ¡qué sorpresa!. Muchas gracias por tus elogios, pero, excepto, el asunto de la lubina al horno ( ahi, no me andaré con modestia) , el resto, tiene más que ver con tu mirada que con mis virtudes… En cualquier caso te lo agradezco mucho. Y tus comentarios y sugerencias sobre los post, también. Eres una persona muy interesante, por tanto, tus visitas al blog, lo enriquecerán. Espero encontrarte por aquí, al menos, de vez en cuando.

    Un besazo,

    María José.

    María José Bosch dice:

    Muchas gracias a ti, Marina. Leer tus comentarios representan todo un “subidon”. Espero que sigas encontrando motivos para participar en este blog.

    Un saludo,

    María José.

    María José Bosch dice:

    Ja,ja,ja!!! Si, Ines, los lunes son buenos para empezar.

    Un saludo,
    María josé.

    Mario dice:

    María José…¡Trato hecho!

    Un besote.

    PD: Quizá sea mi mirada, pero que tienes virtudes es un hecho, como la ley de la gravedad o los movientos de rotación y translación, de todos modos no me gusta halagar demasiado, así que algo deberás tener ¿no?

    :)

    Eduardo Lago dice:

    Hola Inés, hoy también es lunes… será porque es el comienzo de la semana, porque creemos que es el comienzo de algo. Nos pasa siempre, especialmente cuando cambiamos de año, pero por mi experiencia, lo mejor es empezar en el momento en el que lo hemos decidido. Las mujeres, sabéis mucho de eso, os pasáis la vida diciendo que el lunes os ponéis a régimen… Que tengas suerte

    Un saludo a todos
    Eduardo

    María José Bosch dice:

    Tienes razón, Eduardo, ¡nos ocurre siempre!. Y también, al igual que tú, creo que lo mejor es “comenzar”, cuando tomamos la decisión. Una vez más, recurramos al sabio refranero popular: “No dejes para mañana, lo que puedas hacer hoy!. Nunca falla.

    Un saludo,

    María José

    koiuxn dice:

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