La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Veredicto: culpable.

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Creative Commons License photo credit: procsilas 

Somos el juez implacable y despiadado de nosotros mismos. El más inflexible,  es, ése que reside en nuestro interior. Que  nos juzgue como culpables o no, depende en gran parte de lo que hayamos aprendido, es decir, de los mensajes  que llevamos grabados en nuestra mente.

 

 

 

— ¡Pero no hay a quién juzgar! —exclamó el principito.
—Te juzgarás a ti mismo —le respondió el Rey—. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio.

 

El Principito.

Antoine de Sanint-Exupéry

 

“La capacidad para juzgarnos puede convertirse en un verdadero tormento. Pese a los años que llevo trabajando en el mundo de la mente humana, todavía me sorprendo ante el grado de crueldad con que algunas personas se tratan a sí mismas, la profunda aversión o el asco que llegan a sentir por su propio ser” manifiestò el prestigioso psiquiatra Luis Rojas Marcos, con ocasion de una entrevista que tuvo la amabilidad de concedernos el pasado año. Duras palabras que deberian hacer reflexionar a aquellos que, en tantas ocasiones, ejercen  violencia contra si mismos

 

 

 

 

 

Datos del artículo

Fecha
18 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

Palabras clave

1 comentarios a “Veredicto: culpable.”

    Eva dice:

    El lejano oriente está lleno de historias de censura en contra de quienes vierten sus ideas en un blog, pero el caso de “Ajith D” nos tienta a repensar donde está la línea entre la irresponsabilidad y la censura.
    Ajith, un estudiante de Ciencias de la Computación, creó una comunidad en Orkut (que en popularidad sería algo así como el Facebook en Chile), desde donde habría invitado a varios amigos a colaborar. Buena parte de las discusiones iniciadas giraban en torno a Shiv Sena, criticando duramente a este partido político de ultra-derecha e insinuando que querían dividir al país por castas.
    En algún punto, el partido perdió la paciencia y se decidió por demandar a Ajith bajo leyes indias que promueven la paz entre el gran número de culturas que existen en el país, y este se defendió con la clásica cláusula de “Las opiniones vertidas son de quienes las emiten y no necesariamente representan el pensamiento de los administradores de la página”, además de acusar una amenaza de muerte si aparecía en una corte local.
    Por su parte, los acusadores apuntaron a los estudios de Ajith, aduciendo que sabía perfectamente lo que estaba haciendo, que estaba consciente de la clase de discusiones que se estaban generando en su comunidad y que tenía que responder por ello.
    Aún no se sabe el desenlace del caso.
    Link: Bloggers can be nailed for views (Times of India)



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