Una emoción balsamica
En una biografía de Trotsky, se narra el sobrecogedor momento en el que, con una serenidad encomiable, esperaba el momento en el que Stalin, diera la orden para ejecutar su fusilamiento. Ante esta pavorosa circunstancia, el protagonista de la revolución bolchevique, escribió: “La vida es maravillosa”. Cuentan que, hace algunos años, este libro cayó en manos del actor italiano, Roberto Benigni. A partir de esta idea, conquisto el corazón de medio mundo con el rodaje de una de las películas más optimistas de la historia del cine: La vida es bella.
Si exagerásemos nuestras alegrías, como hacemos con
nuestras penas, nuestros problemas perderían importancia.
Anatole France
La alegría es una emoción intensa, positiva y gozosa, que nos ayuda a vivir la vida con más ligereza. Un arrebato increíble de energía positiva que puede llegar a constituir una experiencia cumbre llamada éxtasis. Fernando Savater escribía en Ética para Amador ,que la alegría es un “sí” espontáneo a la vida que nos brota de dentro, a veces cuando menos esperamos. Un “sí” a lo que somos, o mejor, a lo que sentimos ser. La máxima gratificación que puede darnos algo es la alegría.

