La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Sueños

La humanidad en general, desde tiempos inmemoriales, ha manifestado un profundo interés en lo onírico.

Painted Eye
Creative Commons License photo credit: Alejandra Mavroski

El Talmud de Babilonia precisa que, en esa época, existían en Jerusalén 24 intérpretes oficiales del ensueño. En la época Helénica existían 420 templos de Esculapio donde se practicaba la incubación (que consistía en dormir en el templo hasta obtener un sueño, permitiendo la cura de la enfermedad).

Recordemos los sueños mencionados en la Biblia, por ejemplo el sueño de José en relación con la concepción de María, relatado por San Mateo; otro clarísimo ejemplo referido a la Biblia, la encontramos en la interpretación que hace José del sueño del Faraón sobre las siete vacas gordas y las siete vacas flacas.

Igualmente importante es la interpretación de los sueños por medio de claves referidos en el antiguo Egipto, el segundo milenio antes de Cristo, en el tratado de los sueños de la India siglo V a.C..

Las interpretaciones psicológicas se inician con Hipócrates, quien hace una relación entre sueños y enfermedad. Platón menciona la aparición de instintos libres. Aristóteles consideraba que los sueños obedecían a leyes del espíritu humano, aunque los relacionaba con la divinidad y los definía como actividad psíquica en el estado de reposo. Muy posteriormente, a inicios del siglo XX, el psiquiatra Sigmund Freud descubre el psicoanálisis y la importancia de conocer el significado de los sueños, divulgados en 1900, su título, el anteriormente mencionado, La Interpretación de los Sueños. Más tarde le siguió en este camino el psiquiatra Carl Gustav Jung, cuyos descubrimientos enriquecieron el análisis de los sueños con fines terapéuticos.

Los sueños representan una valiosa herramienta de autoconocimiento de la persona, a través de ellos podemos acceder a nuestro inconsciente y a nuestros deseos, miedos, obsesiones …

La terapia onírica es un método que utiliza los sueños para alcanzar el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu. Con este tipo de análisis, por ejemplo, es posible observar enfermedades antes que se diagnostiquen, problemas de pareja, u otras relaciones familiares, o laborales, en los estudios, situaciones no resueltas desde la infancia. En fin, todo lo concerniente a la persona y a su universo.

Todos tenemos sueños cada noche, pero algunas patologías psíquicas o ingesta de sustancias, influyen en su disminución o supresión. Por ejemplo, los esquizofrénicos en período de crisis, disminuyen sus sueños en cantidad, aunque son normales en calidad. El alcohol puede llegar a suprimir los sueños. Así mismo, los barbitúricos los disminuyen o , como en la caso anterior, los suprime.

Datos del artículo

Fecha
20 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

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