Sueños
La humanidad en general, desde tiempos inmemoriales, ha manifestado un profundo interés en lo onÃrico.

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El Talmud de Babilonia precisa que, en esa época, existÃan en Jerusalén 24 intérpretes oficiales del ensueño. En la época Helénica existÃan 420 templos de Esculapio donde se practicaba la incubación (que consistÃa en dormir en el templo hasta obtener un sueño, permitiendo la cura de la enfermedad).
Recordemos los sueños mencionados en la Biblia, por ejemplo el sueño de José en relación con la concepción de MarÃa, relatado por San Mateo; otro clarÃsimo ejemplo referido a la Biblia, la encontramos en la interpretación que hace José del sueño del Faraón sobre las siete vacas gordas y las siete vacas flacas.
Igualmente importante es la interpretación de los sueños por medio de claves referidos en el antiguo Egipto, el segundo milenio antes de Cristo, en el tratado de los sueños de la India siglo V a.C..
Las interpretaciones psicológicas se inician con Hipócrates, quien hace una relación entre sueños y enfermedad. Platón menciona la aparición de instintos libres. Aristóteles consideraba que los sueños obedecÃan a leyes del espÃritu humano, aunque los relacionaba con la divinidad y los definÃa como actividad psÃquica en el estado de reposo. Muy posteriormente, a inicios del siglo XX, el psiquiatra Sigmund Freud descubre el psicoanálisis y la importancia de conocer el significado de los sueños, divulgados en 1900, su tÃtulo, el anteriormente mencionado, La Interpretación de los Sueños. Más tarde le siguió en este camino el psiquiatra Carl Gustav Jung, cuyos descubrimientos enriquecieron el análisis de los sueños con fines terapéuticos.
Los sueños representan una valiosa herramienta de autoconocimiento de la persona, a través de ellos podemos acceder a nuestro inconsciente y a nuestros deseos, miedos, obsesiones …
La terapia onÃrica es un método que utiliza los sueños para alcanzar el equilibrio entre mente, cuerpo y espÃritu. Con este tipo de análisis, por ejemplo, es posible observar enfermedades antes que se diagnostiquen, problemas de pareja, u otras relaciones familiares, o laborales, en los estudios, situaciones no resueltas desde la infancia. En fin, todo lo concerniente a la persona y a su universo.
Todos tenemos sueños cada noche, pero algunas patologÃas psÃquicas o ingesta de sustancias, influyen en su disminución o supresión. Por ejemplo, los esquizofrénicos en perÃodo de crisis, disminuyen sus sueños en cantidad, aunque son normales en calidad. El alcohol puede llegar a suprimir los sueños. Asà mismo, los barbitúricos los disminuyen o , como en la caso anterior, los suprime.
