Nunca te ates.

photo credit: ··· Mango Verde con Sal ···
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Este cuento ofrece una buena formula para salvaguardar el amor.
Una vez un guerrero indÃgena muy respetado y la hija de una mujer que habÃa sido matrona de la tribu, se enamoraron profundamente. Su amor persistió durante el tiempo suficiente para que los jóvenes tomaran la decisión de casarse para lo cual tenÃan el permiso del jefe de la tribu. Pero antes de formalizar el casamiento, los jóvenes enamorados fueron a ver al Brujo, un hombre muy sabio y muy poderoso, que tenÃa elixires, y conjuros, hierbas increÃbles, para saber si los astros estaban a su favor, si los Dioses los iban a proteger.
El hechicero, les dijo que ellos eran buenos muchachos, jóvenes y que no habÃa ninguna razón para que los dioses se opusieran. Entonces replicaron que querÃan realizar algún conjuro que les diera la formula para ser felices siempre…
Ante la insistencia de los jóvenes, el hombre sabio de la tribu les dijo:
- Bueno hay un conjuro que podemos hacer, pero no sé si están dispuestos porque es ciertamente complicado.
- SÃ, claro-, contestaron ellos.
Entonces el brujo le pidió al guerrero: escala la montaña más alta, busca allà al halcón más vigoroso, el que vuele más alto, el que le parezca más fuerte, el que tenga el pico más afilado, y que vivo, se lo traiga.
Y a ella le dijo: a ti no te va a ser tan fácil, vas a tener que internarte en el Monte, buscar el águila que te parezca que es la mejor cazadora, la que vuele más alto, la que sea más fuerte, la de mejor mirada. Tendrás que cazarla sola, sin que nadie te ayude y después, tráela viva ante mi.
Cada uno salió a cumplir su tarea.
Cuatro dÃas después volvieron con el ave que se les habÃa encomendado, y le preguntaron al brujo:
- ¿Ahora qué hacemos?, ¿las cocinamos?, ¿las comemos?, ¿tomamos su sangre?, ¿qué hacemos con ellas?”
El brujo les dijo:
- “Vamos a hacer el conjuro. ¿Volaban alto?”, preguntó.
- “SÔ, le dijeron.
- “¿Eran fuertes sus alas, eran sanas, independientes?”
- “SÔ, contestaron.
- “Muy bien”, dijo el hechicero, “Ahora atadlas entre sà por las patas y suéltenlas para que vuelen”…
Entonces el águila y el halcón comenzaron a tropezarse, intentaron volar, pero lo único que lograban, era revolcarse en la tierra del suelo, haciéndose daño mutuamente, hasta que empezaron a picotearse entre sÃ. Entonces el hombre sabio de la tribu les dijo:
- “Este es el conjuro: Si queréis ser felices y seguir amándoos para siempre: Volad independientes y jamás os atéis el uno al otro
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Cuando se está realmente enamorado, no se quiere libertad. Me parece que es al contrario , ¿no?.
De todas formas, está interesante este blog.
Es lo que yo digo siempre, pero ninguna de mis novias esta de acuerdo….
tienes razon, indi. Cuando uno esta verdaderamente enamorado no necesita libertad, mas bien, cadenas para no separate de la persona que amas. es mi opinion. La historia, de todas formas, es bonita.
saludos. Dori