La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Miedo al cambio II

Muere lentamente…quien no arriesga lo cierto

por lo incierto para ir detrás de un sueño.

Pablo Neruda

Arco Iris
Creative Commons License photo credit: ivalladt

 

Lo que nos diferencia del resto de las criaturas vivientes es el poder de cambiar a voluntad, de trasformar aquellas cosas y circunstancias que nos insatesfacen, que nos disgustan o simplemente a dejado de interesarnos.  ¡ Lástima ! que, éste, sea un don que en raras ocasiones ejercemos . Cambiar puede significar renacer. Es necesario concedernos la oportunidad de una nueva vida. Dice Gabriel García Márquez: “Los seres humanos no nacen de una vez para siempre el día que la madre los pare, sino que la vida los obligo a parirse a sí mismos una y otra vez”.

 

 

 

 

 

Qué duda cabe, podemos reducir el ámbito de nuestra vida y optar por la seguridad y la monotonía, claro. Podemos ignorar que nos asusta el éxito, el fracaso, el rechazo, las críticas, el conflicto, la competitividad, la intimidad o la aventura, pero el resultado no estará a la altura de nuestras verdaderas posibilidades. El asunto no consiste en cambiar cada dos por tres de pareja, ni variar mil veces de trabajo. El riesgo creativo tampoco tiene nada que ver con apostar en un casino ni practicar deportes de riesgo. Se trata de adoptar cambios constructivos que mejoren nuestra vida.

Quizá comenzar una carrera aunque haga mucho que cerraste los libros, aprender un nuevo idioma, hacer el viaje que verdaderamente deseas, atreverte a tener un hijo, tomar la decisión de expresar tus sentimientos abiertamente, trabajar en otro país… Cambiar significa siempre un desafío. Por eso el salto nos da miedo, esa sensación de pánico y fascinación, de una experiencia cuyas consecuencias no conocemos. Acorazarse ante cualquier clase de cambio equivale a correr el riesgo de que se nos fosilize la vida[1]

 

 


[1] José Mira Iñigo y Antonio Arandillas , El libro de la felicidad, Edaf.

Datos del artículo

Fecha
20 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

Categoría

Palabras clave

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