La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

La serpiente arrepentida

viboras
Creative Commons License photo credit: mariete

No recorras la vida por la senda de la ira. Pero recuerda que, a lo largo del camino, puedes encontrarte con personas desaprensivas que no duden en golpearte. Un cuento tradicional indio, sobre una serpiente muy enfadada que vagaba por un bosque cercano a un pequeño pueblo, ilustra con cierta claridad este recomendacion.

Los aldeanos de ese pequeño pueblo, nunca iban al bosque porque sabían que la serpiente estaba permanentemente furiosa y era verdaderamente mala.. Todo se sentía muy asustado ante la posibilidad de que la serpiente les mordiera y a consecuencia de ello perdieran la vida. Pero un día, un hombre muy sabio que estaba en aquel lugar de paso, comunico a los aldeanos que tenía intención de dirigirse a otro pueblo y que para ello iba a atravesar el bosque Los aldeanos le suplicaron que no lo hiciera describiéndolo lo que aquella serpiente colérica haría con el si se atrevía a poner un pie en el bosque.
Pero aquel hombre tenía su propia comprensión y conocimiento de la situación, y sin dejarse intimidar por la serpiente. Se adentro en el bosque. Mientras lo atravesaba, oyó el crujir de las hojas, al detenerse y mirar atrás, vio que la serpiente le estaba siguiendo, pero antes de que el hombre pudiera reanudar el camino, la serpiente m le mordió en el tobillo. Sin embargo, nada ocurrió. El hombre siguió su camino. La serpiente, furiosa, volvió a morderle con saña, pero aquella alma santa siguió caminando. Al dar muestras la serpiente de una mayor agresividad aun, el santo varón la cogió y le dijo: ¿Qué es lo que te preocupa? ¿De dónde procede tu ira?- En la india existe la creencias de que al hacer frente a una persona egoísta y enojada, esta de algún modo se vuelve humilde. Al ver que no se trataba de un ser ordinario, la serpiente le suplico que le perdonara y que además la guiara. El santo varón, depositando a la serpiente en el suelo, se limito a decirle: “ No muerdas más! Y se fue. Al cabo de un tiempo aquel hombre bueno regreso al pueblo, como en aquella ocasión de paso. Nuevamente se adentro en el bosque para cruzarlo cuando se acordó de la serpiente y comenzó a buscarla: la encontró malherida y sangrando. Después de curarla, le pregunto ¿qué te ha pasado amiga mía? La serpiente le respondió furiosa. ¿ Por hacerte caso! deje de morder y enfurecerme tal y como me dijiste, y el resultado es este ¡ya has visto como me han dejado! Me han apedreado!- El santo hombre le respondió sonriendo: “¿OH! Lo siento, amiga! Te dije que no les mordieras, pero olvide añadir que sisearas este libro nos ilustra que podemos sisear

Datos del artículo

Fecha
20 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

Palabras clave

1 comentarios a “La serpiente arrepentida”

    MartinK dice:

    En la vida hay que tener mucho cuidado. Si vas can la cara por delante, tienes muchas posibilidades de qe te la partan. Hay que “sisear” como minimo.



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