La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

La gota de miel

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Creative Commons License photo credit: Francisco Chaves

La ira induce ¡y vaya si lo hace! al movimiento. En muchas ocasiones, tan desorganizado  y en cadena que queda lejos el verdadero motivo que provoco la ira.

La gota de miel es un antiguo cuento que ejemplifica con claridad el efecto devastador de esta emoción cuando alguien se deja llevar por ella.

 

-      Mientras que recorría el bosque un cazador encontró un inmenso panal de abejas, del que rezumaba una exquisita miel. Con la intención de venderla en el mercado, tomo un frasco y lo lleno de aquel manjar.

-      Ya en el pueblo, paso primero por el puesto del carnicero que le compraba sus presas. Mientras pactaba el precio, de su morral cayó al suelo una gota de miel. Un pajarito que acostumbraba a merodear por allí dio un par de saltitos para picotearla, momento que aprovecho el gato del carnicero para saltarle encima. Aquel felino llamo la atención del perro del cazador, que se arrojo sobre  él y lo mato de un solo mordisco. Indignado por haber perdido a su mascota, el carnicero cogió un cuchillo y degolló al perro, lo que provoco la iracunda reacción del cazador, que sin dudar un segundo asesto un tiro mortal al carnicero. Al oír aquel jaleo, salieron sus hijos del interior de la tienda y al ver el cuerpo de su padre en el suelo se abalanzó sobre el cazador y le dieron muerte.

-      Como la familia del cazador pertenecía al pueblo vecino, en pocos días había estallado una batalla entre ambos clanes, a lo que pronto se agregaron otros, hasta incendiar el país entero en una sangrienta guerra que duro diez años y dejo cicatrices para siempre.

-      Nadie recordó que la causa de todo fue una gota de miel [1]

 

 


[1] Abel Pohulanik Océano Barcelona 2006 Las estaciones del ánimo p, 107

Datos del artículo

Fecha
19 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

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