La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Hipnosis

Pendulo de Foucault
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Las primeras manifestaciones de la hipnosis se dieron ya, en forma de autohipnosis, entre los hombre primitivos, quienes con sus cantos misteriosos, su bailes rituales, sus pases enigmáticos y palabras, hacían conjuros respecto a poderes mágicos. Así, llegaban a insensibilizarse colectivamente del dolor, tenían visiones y dominaban el cansancio, se curaban trastornos funcionales y llegaban a estados catalépticos. De hecho, este fue el inicio de la magia, la aparición de curanderos y hechiceros sanadores que ejercían gran influencia sobre la tribu.

Existen pruebas de que en el Antiguo Egipto, ya se utiliza la hipnosis. En Grecia, estas técnicas de sugestión eran tan efectivas que empezaron a erigirse templos especiales llamados “templos de sueño”, en los cuales, se rendía culto a Asclepios (Esculapio), Dios de la Medicina. En la India, los yoghis, a través de la repetición de mantras y las técnicas de sugestión consiguieron dominar el estado de autohipnosis.
La hipnosis, tal y como la entendemos en la actualidad, fue redescubierta y desarrolladla de manera terapéutica, durante el siglo pasado, por Sigmound Freud, conocido como el padre del psicoanálisis, quien contribuyo a difundir este método como herramienta para rescatar contenidos inconscientes.

Los procedimientos utilizados y las etapas de una sesión de hipnosis clínica no ha variado mucho desde sus orígenes. Inducción del estado hipnótico mediante diferentes técnicas – básicamente la fijación de la atención en un punto luminoso o la inducción verbal, profundización progresiva del trance, sugestiones hipnóticas con objetivo terapéutico y regreso al estado natural.

Datos del artículo

Fecha
20 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

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