La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

Desencadenantes de la ira

Aggressive.
Creative Commons License photo credit: Porcelaingirl° {è un triangolo isoscele}
agresividad.
Existen situaciones o motivos que pueden poner en marcha nuestra

 Cuando tenemos hambre, sed, cansancio. Por lo que sería recomendable cuidar nuestra alimentación e intentar descansar, de lo contrario es probable que ante una situación estresante el organismo nos pase factura a modo de sentimiento de agresividad. La fatiga, como habremos comprobado en alguna ocasión también puede transformarse instantáneamente en hostilidad.

 Cuando la hemos aprendido de nuestros padres
Si cuando crecimos nuestro entorno más directo solía actuar con ira es más que probable que por conducta aprendida nosotros saliéramos al mundo comportándonos por imitación. Después, es solo cuestión de repetición.

 Cuando nuestro autoconcepto es débil

Las personas con baja autoestima suelen experimentar con frecuencia esta emoción. Cualquier situación puede hacerle sentir inferior, menospreciado y continuamente evaluado. Según los estudios llevados a cabo por Green y Murria, 19783 con el objetivo de observar la relación existente entre la ira y la autoestima de las personas, se puso de manifiesto que aquellos que suelen responder con agresión se valoran a sí mismos peor que quienes utilizan respuestas no basadas en la presión Cuando una persona experimenta ira con frecuencia, es muy probable que este reflejando un concepto de sí misma muy débil.

 Enfermedades invalidantes y crónicas

Cuando hay una situación que de forma continuada desborda nuestras fortalezas psicológicas, por ejemplo, en las enfermedades crónicas invalidantes, la ira es una reacción muy frecuente

Datos del artículo

Fecha
20 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

Palabras clave

Deja tu comentario