Defender la alegrÃa
Para que la alegrÃa forme parte de nuestra vida, es necesario practicarla. Como montar en bicicleta, resulta tanto más fácil de lograr cuanto más se entrena o experimenta.
Sin embargo, la mayorÃa de nosotros, sabemos mucho más sobre la práctica del descontento. Saboteamos nuestro bienestar preocupándonos en exceso por el futuro, comparando nuestros logros con los de otro, apariencia fÃsica y peso con el de los demás; en definitiva, valorando negativamente lo que tenemos y claro, asà es imposible estár alegres.
Es cuestión, como escribió el poeta, poner nuestras fuerzas a disposición de su defensa. Leer a Mario Benedetti, me resulta estimulante. Con la esperanza de que las palabras del poeta tengan el mismo efecto en ti, te propongo uno de sus los poemas más emblemáticos: Defensa de la alegrÃa
Defender la alegrÃa como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas.
Defender la alegrÃa como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos.
Defender la alegrÃa como una bandera
defenderla del rayo y la melancolÃa
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias
defender la alegrÃa como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres.
Defender la alegrÃa como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegrÃa como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar y también de la alegrÃa


Hacia un par de dÃas que no visitaba el blog y me ha sorprendido el número de artÃculos publicados. ¡¡¡¡¡Animo!!!!
Un saludo
Un bonito homenaje a Benedetti, Mª José. Siempre aciertas.
Raf-Lores