La Danza de las Emociones

Blog sobre el libro de Mª José Bosch

¿Cuándo aprendemos a amar?

Radio Futura
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El amor no es solo un sentimiento.

                    Es también un arte.

                                   Balzac

 

De niños, aprendemos a querer. En ese aprendizaje fundamental, dependemos de los maestros que hayamos tenido y que, en el arte de amar, son en primer lugar nuestros padres quienes constituyen, los primeros objetos de nuestros deseos.

Buena parte de nuestra manera de hablar, de expresar nuestras emociones y de querer a los demás han quedado impresas en nuestro ser desde la más temprana infancia: “Las primeras huellas amorosas que quedan en el fondo de nuestro armario emocional se producen antes de que tengamos capacidad para razonar. Nuestros primeros amores se originan en la infancia y determinan todos los que vendrán después” explica la psicóloga Isabel Menéndez quien considera que “el amor es más un reencuentro que un encuentro”[1]. Esto podría explicar  que uno de los primeros pensamientos del enamorado describa una situación parecida a esta:  “ Acabamos de conocernos pero es como si te conociera de toda la vida”  ¿te suena?

 

 Esta fase del  amor es la que el doctor Harville Hendrix, consejero con más de treinta años de experiencia como educador y terapeuta, denomina fenómeno de reconocimiento. En ella, los amantes experimentan una curiosa sensación de déjà vu. La explicación se encuentra en que, a un nivel inconsciente, los enamorados se sienten conectados de nuevo con quienes los cuidaron cuando eran niños Cuando dos personas se encuentran y experimentan el mismo tipo de atracción, de asombro por lo que les ocurre, de euforia y de perplejidad, es como si se hubieran reencontrado.

 

Un ejemplo cinematográfico de este reconocimiento de almas,  me pareció encontrarlo en la comedia Algo para recordar  protagonizada por Meg Ryan y Tom Hanks.  El argumento gira en torno a un hombre y una mujer que,  cada uno  por diferentes razones, se encuentran verdaderamente solos. Sam Baldwin (Tom Hanks) lleva una vida solitaria y triste con su hijo, después de que la muerte de su mujer los dejara solos. Pero en Navidad, los deseos pueden convertirse en realidad. Jonah, el hijo de Sam, no quiere juguetes este año, sino una madre que les acompañe a él y a su padre. Para ello se le ocurre  llamar a un programa de radio para  contar su historia. Al otro lado de los Estados Unidos, sus palabras son escuchadas por Annie Reed (Meg Ryan), quien queda profundamente sobrecogida con las palabras del niño. A partir de ese momento, ambos, sin conocerse empiezan a comunicarse a  través del programa en el que demuestran ser sin duda, el uno para el otro. Sin embargo continuos inconvenientes impiden que se produzca el encuentro entre ellos más allá del que realizan sus voces en las ondas de madrugada. Un día, por encima de las dificultades  el destino decide salir al encuentro de estas dos almas predestinadas a tropezarse. Sucede en la calle, cuando él  se acerca a un taxi del que baja una bella mujer, ¡ahí esta ella!.. Ninguno de los dos puede sospechar que son los dueños de esas voces en la noche. Él  la ayuda a bajarse del coche, le toma la mano y en ese momento una voz en off, la de el, se escucha en la sala diciendo: “Cuando la toque, sentí que estaba en casa”. ¿Has sentido alguna vez algo parecido? Pues, ya ves, que todo tiene su explicación….


[1] Isabel Menéndez y Victoria Quipo Dejemos hablar al amor p,58

Datos del artículo

Fecha
18 de Abril de 2009

Autor
María José Bosch

Palabras clave

1 comentarios a “¿Cuándo aprendemos a amar?”

    Elisa dice:

    para todos aquellos desilucionados del amor quiero decirles que hay un dios en el cielo que no los ha abandonado y que desde hoy cuentan con una nueva amiga con la que se puden desahogar



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