¡Estoy furioso!
Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un
momento de ira, que disculparnos después.
Anónimo
Cualquiera que haya visto la película o la serie televisiva del Increíble Hulk puede tener una idea clara de lo que es una explosión de ira.: “No me hagáis enfadar, no soy nada simpático cuando me enfado”. Recuerdas?
David Banner, un amable sabio atómico, interpretado por Hill Bixby, tras haber sido expuesto de manera occidental a un exceso de radiaciones nucleares se encontró afectado por un molesto síndrome: cada vez que se encolerizaba, motivo por el cual, el doctor hacia todo lo posible para evitar enfadarse, incluso frente a los personajes más odiosos y nuestro héroe se trasformaba en un enorme culturista verde cuyos músculos le hacían estallar la ropa. Después se dedicaba a destrozar todo lo que hallaba a su alrededor y ponía fuera de combate a los malos que le habían contrariado. A continuación recuperaba su apariencia y personalidad normales, acompañadas de una cierta vergüenza por la pérdida de control con la pega adicional de tener que renovar el guardarropa.
Muchas personas emulan al tremendo personaje de ficción con esa perturbación explosiva intermitente que caracteriza al personaje. Tras suceso de cólera sienten vergüenza y culpabilidad reales, y sus arrebatos de cólera son de una intensidad desproporcionada respecto a la frustración que las ha desencadenado…
Los propensos a los ataques de furia encontrarán siempre, encontrarán motivos para desencadenarla.


Para rabia la que me provoca mi madre!!!!!!!!!!!!!!!1 Me pregunto si todas las madres son tan egoista como la mia. primero piensa en ella, despues en ella y en tercer lugar, ¡¡¡siempre esta ella!!! En mi vida he visto a nadie mas egoista!!! y lo peor de todo es que ENCIMA, va de victima ¡¡¡NO LO ENTIENDO!!!. Puedo pareceros una salvaje, pero si hubierais pasado la vida al lado de esta persona, me entenderiais.
ESTRUCH